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El San Juan camagüeyano después de la Revolución. Variaciones en una concepción tradicional

Festejos del San Juan en Camagüey Manifestación: Generales 

En Cuba, el triunfo de la Revolución provocó cambios en la estructura económica, social, cultural y política de la sociedad. Como las restantes actividades del país, las fiestas populares tradicionales comenzaron un proceso de transformación paulatina que desvirtuó las formas originales, que se sustituyeron por otras o convivieron simultáneamente.

A veces se cambiaron o se suprimieron elementos; también se adicionaron otros, y, por último, se trasladaron viejas formas tradicionales de algunas localidades a otras donde sustituyeron las propias del lugar.

El San Juan es por lo tanto, otra de esas acciones populares en cuyo devenir se han evidenciado mutaciones, alternativas y evoluciones. Si bien es un hecho que el mismo pueblo y el desarrollo histórico que fue alcanzando transformaron esta tradición, la propia historia del San Juan señala la marcada influencia que sobre él ha ejercido la inclusión política o institucional en su devenir.

Al triunfar la Revolución, el júbilo popular convirtió a la fecha del 26 de Julio en fiesta nacional. Se produjo un desplazamiento de la fiesta del carnaval en todos los rincones del país, en la fecha antes señalada y se sustituyeron las fiestas populares tradicionales de cada pueblo y ciudad. Esto implicó la pérdida de costumbres y tradiciones vinculadas a la actividad festiva, y que la población no disfrutara de ella como antes, pues no reconocían las características que animaban la fiesta.

Aunque Camagüey retomó la fecha original en la que realizaba sus festejos no estuvo exenta de estos cambios de concepción.

En 1976, se propuso un Plan de revitalización que asumió la reanimación de fiestas, músicas y danzas, así como la proyección artística de estos dos últimos rubros. Si bien es cierto que el trabajo desarrollado desde entonces ha cuidado y apoyado el rescate de las fiestas populares y les ha proporcionado casi todos los recursos necesarios para su celebración, también es un hecho que por las difíciles condiciones que enfrenta el país, se advierten deficiencias en el resultado final de su preparación.

Los estudios referidos a los festejos populares, ya sean tradicionales o no, son sumamente escasos. Abundan las reseñas, artículos costumbristas y, en los últimos años, algunos libros que tratan de una festividad específica.

En este sentido, sólo tenemos referencia de un estudio que enfoca la clasificación, conceptualización, origen étnico y proceso evolutivo de todas las fiestas del país; en el libro "Fiestas y tradiciones cubanas" de la investigadora Virtudes Feliú Herrera. En este texto la autora profundiza en características de suma importancia en la historia del San Juan Camagüeyano. También se hace referencia a la importancia de documentos como actas, periódicos, crónicas de sociedad, entre otros, en la conformación de la historia de cualquier evento cultural y específicamente de este tipo de fiestas.

Por tal motivo estas investigadoras se propusieron realizar un pesquizaje informativo a través del periódico Adelante de esta ciudad de Camagüey desde el año 1959 hasta 2006, en función de realizar un acercamiento descriptivo de las principales variaciones en el devenir del San Juan de Camagüey en los años revolucionarios.

De esta revisión resultó significativa la variación en eventos tales como la elección del feo, tortillas y ajiacos gigantes, elección de estrellas y luceros, concursos y convocatorias de carteles y otros, carnaval infantil, recorrido de los paseos, etc.

Para ello se revisaron ejemplares de Adelante correspondientes a los meses de mayo, junio y primera quincena de julio desde 1961 hasta 2006; los referentes a los años 1959 y 1960 no se encontraron en los fondos de la hemeroteca de la biblioteca provincial Julio Antonio Mella.

En total se encontraron un conjunto de aproximadamente 10 acciones o actividades referentes al carnaval. De estas, algunas han mantenido cierta estabilidad en su ejecución, no sin sufrir variaciones dentro de su concepción o características, otras se realizan de forma esporádica o intermitente. También han existido cambios en la concepción del propio evento, relativos a fecha, horarios y motivaciones en y por las cuales se efectúa el Carnaval.

Relativo a esto tenemos que en los inicios se trataron de conservar las acciones tradicionales del carnaval. Sin embargo se realizan más como fiestas en conmemoración a logros y esfuerzos de la Revolución que como evento tradicional ya que su objetivo fundamental consiste en que "tenga para los revolucionarios una importancia política enorme, pues se trata de estimular al pueblo después de grandes trabajos".

Irmina Montoya, estrella a mediados de la década del `60Así es como en los años 1964 y 1965 se realizan del 13 al 30 de junio, llevando por nombre, "Carnaval de la emulación en el año de la Economía" y "Carnaval IX Festival de la Juventud y los Estudiantes", respectivamente. En el año `68 el "Carnaval de Camagüey", como se llamó, se realiza del 21 de agosto al 1 de septiembre. De esta forma se constata que hasta el año 1972 los festejos no tenían fecha fija aunque se hacían entre los meses de junio y septiembre sin extensión determinada.

En el `72 y `73 se hacen del 22 al 29 de junio, luego le sigue un período de inestabilidad, aunque siempre en junio sobre los días 20, hasta la década del `80 en que por lo general se celebró del 23 al 30 de junio un día más o un día menos. En esta década se afianzó la costumbre de ponerle nombre a los festejos y es así como podemos encontrarnos en 1983 los "Carnavales de la producción y la defensa" o en 1984 "Carnaval de la eficiencia en la Producción, los Servicios y la Defensa".

En 1989 se pospone la festividad para julio "con el justificado propósito de celebrar el cumplimiento de las tareas que permitió a la provincia ganar la sede del Acto Nacional por el 26 de Julio". En la etapa actual, desde el año 1998 se celebran del 24 a la 12:01 de la madrugada hasta el 29 de junio sin sufrir cambios. No obstante en los años 1969, 1991, `92 y `93 no se efectuaron los carnavales, estos tres últimos debido a la crisis económica del denominado periodo especial.

Por otra parte, lo que se estuvo celebrando como actividad de festejo únicamente, comienza a llamarse "fiesta sanjuanera" en el año 1994. La Lectura del Bando es una tradición que data de 1836, año en que se lee por primera vez en función de orientar a los moradores de la villa acerca de qué era permisible o no en aquellos festejos. En los años de la Revolución, durante la década del `60 se publican los bandos en el periódico y no se hace referencia a su lectura. No es hasta 1972 en que se lee el Bando después de terminado el acto de coronación de la Estrella desde el Balcón del Ayuntamiento, a las 12 de la noche, de allí partirían las congas a recorrer los barrios para dar a conocer los inicios de la festividad.

Hasta la fecha se mantiene la lectura del Bando desde el mismo lugar, sin embargo la hora en que se realiza ha sufrido cambios. En los años del 1974, `75 y 1984 se leyó el Bando a las 12 del día, hora en la que tradicionalmente se leía en el periodo colonial. En el año 1976 se leyó a las 9:00 de la noche; en los años 1988, 1995, `96 y `97, la Lectura del Bando se realizó a las 6:00 p.m.; en 1990 a las 5:00 p.m.; en el 2000 y 2001 se realizó a las 4:00 p.m.

Del 2003 al 2006 la lectura del bando se ha realizado a las 12 y un minuto de la madrugada del día 24, exceptuando el año 2004 en el que se leyó a la una de la madrugada del mismo día.

Las variaciones que han tenido lugar respecto a los Paseos, tradición esta que proviene de los días del siglo XVIII en que llegan a Cuba los vehículos de tracción mecánica, se manifiestan fundamentalmente en las fechas y recorrido en los que tienen lugar. De manera general el recorrido de los paseos se ajusta a las calles Avenida de los Mártires, República, Estrada Palma (Ignacio Agramonte), Cisneros y Avenida de la Libertad.

Las variaciones en cuanto al inicio están en que comienzan en República y Oscar Primelles (1973) o República y San Esteban (`81, `83 y `84), aunque de todas formas como allí comienza se extiende hasta la Avenida, mientras que han terminado en la Plaza de los Trabajadores (1964), Parque Agramonte (1965), Plaza del Gallo (1994), Avenida de la Libertad (1972, 1984, 1985) y en la mayoría de los casos en la Plaza de la Caridad.

En los inicios, las fechas en que se desarrolla no responden a días fijos debido a la falta de regularidad en la duración del evento. No es hasta la década del `80 en que se estabilizan las fechas que van desde los días 23 ó 24 hasta 29 ó 30 y se hacen más menos 25, 26, 27 y 29, a veces 28 y 23. A partir del `88 y hasta la fecha se comienza a realizar tres días casi siempre alternos 25, 26 y 28. Sin contar los paseos inaugurales del 24 que salen de la Casa de Gobierno luego de la Lectura del Bando y los que se hacen en los Repartos Previsora, Lenin y Julio A Mella.

En cuanto al paseo inaugural, se hizo de 1972-1975 y los periódicos no vuelven a referirse a ellos hasta 1994, fecha en que se comienza a hablar de San Juan y a partir de la cual se viene realizando con la diferencia de que ya no se hace por los barrios, sino desde la Casa de Gobierno hasta la Plaza de los Trabajadores o del Gallo.

Es importante señalar la sectorialización de estos festejos en la medida en que son los organismos y empresas las que llevan el protagonismo en las festividades, ya que el paseo se convierte en la muestra de representatividad de todos estos sectores. Por ejemplo, el MINAGRI, la Industria Ligera, la Contrucción, el Turismo, Industria locales, Alimentaria, Sideromecánica, son algunos de los sectores que auspician la construcción, vestuario, luces, mantenimiento y otras indumentarias de las carrozas.

Por otro lado no es hasta 1999 que se empieza a hablar en los periódicos del entierro de San Pedro que consiste en el desfile de lloronas y seguidoras tras el entierro del santo hasta la Plaza de Bedoya (1999-2000), Plaza del Cristo (2003), y en el 2004 y 2005 salió de la Plaza de los Trabajadores hasta la Caridad. En estos lugares se lleva a cabo la quema de San Pedro.

La selección de la estrella y los luceros de carnaval es una tradición heredada del periodo neocolonial en el que las distintas firmas y empresas capitalistas proponían muchachas que por su belleza conformarían la imagen de estas en el carnaval. Con el triunfo de la Revolución cambian los intereses al respecto y comienza un proceso de selección en el cual estarían pesando más las "condiciones morales y revolucionarias de cada aspirante".

Esto responde ahora al interés de la Revolución de cambiar el rol de la mujer en la sociedad; es por esto que las muchachas, integrales e integradas al proceso revolucionario comienzan a representar a los distintos sindicatos, organismos, escuelas, comités de base de la UJC, bases campesinas, granjas, delegación de la FMC y los CDR.

A través de la fuente consultada pudimos constatar que este era un largo proceso que comenzaba hasta dos meses antes del inicio de la festividad y que provocaba un gran movimiento sindicalista en la medida en que se evaluaban a las candidatas que iban pasando las etapas de selección (base, regional, final). Una vez escogida la estrella y sus luceros, estas recorrían los diferentes centros de producción, medios de difusión y de importancia económica y social en el territorio.

Desde 1959 hasta 1968 se realizaba la última selección en el Ateneo de Garrido y la presentación en la Plaza de la Caridad; en el `70 se traslada hacia el estadio Cándido Gonzáles y la presentación en el Teatro del Pueblo que se encontraba en la Plaza de los Trabajadores hasta 1976 en que el carnaval se traslada para julio y nunca más se celebra la elección sin explicación en la prensa.

El insuperable conductor de espectáculos Germán Pinelli también participó en la fiesta camagüeyana En el momento de la selección las muchachas desfilaban sobre una pasarela delante de un jurado dirigido por Manuel Campanería que otorgaba las premiaciones definitivas. Entre ronda y ronda se presentaban orquestas y agrupaciones del patio y nacionales: Parrandas de Chambas, Pacho Alonso (`64), Los Zafiros, (’65); de igual modo conducían el espectáculo figuras como Germán Pinelli y Consuelito Vidal (1974), Dinorah del Real (`75).

A partir del año 1974 se tuvieron en cuenta para la elección, el criterio del público a través de agendas de votación en las que aparecían los nombres de todas las candidatas, los números que las identificaban y los organismos que representaban. Estas se adquirían con las entradas del estadio y en distintos lugares del estadio se colocaban buzones en los que se depositaban con el objetivo de que "los miembros del jurado ganen experiencia respecto al gusto de nuestra población".

La presentación consistía en la coronación y un baile de danzón con el mejor machetero y alzador en los `60 y luego con el primer secretario de la Unión de Jóvenes Comunistas o del Partido Comunista de Cuba. Luego las escogidas desfilaban todas las noches de paseos encima de las carrozas.

Colateral a los festejos de carnaval desde 1965, con motivo del IX Festival de la juventud y los estudiantes, se celebra el Carnaval Infantil. Este consiste en llevar a una especie de pequeño formato el carnaval de los mayores en el que los niños son los protagonistas de paseos, congas, carrozas, disfraces, etc. Estas actividades se realizan generalmente en el Casino Campestre y el Parque Camilo Cienfuegos hasta 1997 en que se comenzaron a hacer un solo día (domingo) a todo lo largo de la Avenida de la Libertad hasta la Plaza de la Caridad con comparsas, congas y disfraces, aunque en el `99, `01 y `04 se utiliza el área del Casino Campestre como área colateral en la que se venden confituras y se realizan espectáculos infantiles, y se deja la Avenida solo para el Paseo. Acerca del nombre, se le llamó de varias formas como Carnaval Infantil, Fiesta Infantil, y San Juan Infantil (1997).

En un principio, al ejecutarse como copia de los carnavales originales, también se realizó la selección de la estrellita, pero en este caso los luceros se sustituyeron por el compañero. La selección se hacía a través de los expedientes de cada uno de los candidatos, teniendo en cuenta la asistencia, aplicación, disciplina y demás cuestiones de interés que señalaban los maestros.

El compañero de la estrellita cambiaba de nombre, todo parece indicar que según las aventuras que se estuvieran pasando por la televisión en el momento del carnaval, así en el año 1964 se le llamó Robin Hood; en 1965, Zorro; en 1966, Marcial Alvarado; en 1968, Mambicito y en 1972, Ulises.

En cuanto a las variaciones fundamentales que sufrió el carnaval infantil, las más significativas recaen en las actividades colaterales al paseo que se realizaron. El año 1972 tendrá como centro de atracción bailes de disfraces en el círculo social La Popular y el palacio de pioneros los días 23 y 24 de junio. Mientras que en el Casino se inaugura la Trocha Infantil de 2 a 7 de la tarde con numerosas actividades como piñatas gigantes.

En 1979 se lleva a cabo un festival de muñecas, en el que se escogen las 11 muñecas mejor engalanadas. En 1985, en el parque Camilo Cienfuegos se realizan actividades de rodeo, actuaciones circenses, teatro infantil y títeres.

En función de su enriquecimiento, se realizan anualmente iniciativas que contemplan concursos y competencias. Desde el 1962 aparecen concursos de carteles contentivos del colorido y características de los festejos. Cada año se publica la convocatoria en el periódico, la cual señala, por lo general, que los carteles deben "plasmar fundamentalmente el motivo del espectáculo carnavalesco y de ser posible con los antecedentes folclóricos de la región".

En el año 1965, con motivo del IX Festival de la Juventud y los Estudiantes, se realiza un concurso entre niños y estudiantes para seleccionar el anuncio central del Carnaval Infantil "tratando de despertar el interés por el arte de la pintura en niños con vocación".

Ya de forma general, en el año 1971 convocan a pintores profesionales y aficionados y a estudiantes de artes plásticas para el diseño de los carteles que presentados con un lema serían expuestos como parte de los festejos.

En 1973 se convoca al concurso para elegir la "Música del Carnaval" como medio fundamental de divulgación en los festejos. En 1984 se convoca al concurso "Póngale la música" con igual fin.

En 1976 se inicia el Carnaval luego de la lectura del Bando en la Plaza de los Trabajadores con un Concurso de Danzón con 18 parejas procedentes de todas las secciones de los CDR.

Con el fin de brindar mayor colorido y alegría natural comienza a convocarse desde 1970, como una de las iniciativas por la zafra de los 10 millones, el concurso de vidrieras adornadas bajo previa inscripción en las que "se tomarán en consideración los trabajos que representen el esfuerzo de los compañeros con sus recursos y en los que se refieran algunos de los logros y triunfos de la Revolución."

También es conocido el concurso de las calles adornadas en las que se tendrá en cuenta para su premiación "la belleza del conjunto y adorno, mensaje revolucionario o imaginación creadora, valorización del esfuerzo colectivo, limpieza y cuidado de los adornos durante los festejos".

En los años `70, como iniciativa de los CDR, se realiza el concurso "Cien calles de fiestas" en el que se concursaba en dos categorías: calles de asfalto y calles de tierra, y se premiaba con fiestas todas las noches patrocinadas por la comisión del carnaval.

En el año 1964 como iniciativa pública se elige al Feo del Carnaval lo cual "resultó detalle novedoso que colorea con pinceladas de alegría al San Juan con toda su tradición". En 1990 se realiza el 1er Campeonato Local de Feos en el que participan como jurado las muchachas del Instituto Superior Pedagógico José Martí. Esta es una de las acciones que se realiza sin continuidad y que no responde a un orden tradicional.

También en 1970 el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica hace su aporte a través de la exhibición de documentales y películas por los distintos distritos y zonas de la ciudad.

En el año 2005 se realiza un desfile de autos y motos antiguos o clásicos, el día 25, desde la Plaza Joaquín de Agüero hasta el Palacio de la Juventud con premios a los vehículos mejor conservados.

Los rodeos son otra de esas tradiciones que nos llegan desde los días de las ferias ganaderas. Después de 1959 estos han seguido realizándose auspiciados por la Empresa Pecuaria Triángulo 3. En 1995 se realiza en la pista Hatibonico, en 1996 en la finca Isabel Hortensia. También se realizan rodeos en los carnavales infantiles en las áreas del Casino Campestre.

Una tradición muy conservada y que resulta una peculiaridad dentro de las fiestas populares de la isla, es la del ajiaco. Cada año, vecinos de todos los barrios se reúnen para la elaboración del caldo camagüeyano. Esta es una tradición que fomenta la unidad y cordialidad entre vecinos desde las fiestas patronales, antecesoras de nuestros carnavales. En el año 1984 se preparó un ajiaco gigante en la Plazoleta de Bedoya del que disfrutaron 3000 comensales, y en 1985 se realiza en la Plaza de los Trabajadores también el día 24.

Como referencia a la tradición italiana, en los Carnavales del 1983 se elabora una tortilla gigante en la calle Martí frente al Parque Agramonte, y se repite el 23 de junio del año 1985; en esta se utilizan 2000 huevos.

Carnaval infantil en el Casino CampestreOtra tradición referente a la gastronomía y que se remonta de igual forma a las fiestas patronales, es la de la instalación de quioscos y ferias en las plazuelas y calles, en las que se venden confituras y comidas de varias clases. En este sentido se pudo constatar que las calles y plazas en las que se montan estos andamiajes coinciden con las áreas de fiestas y en su mayoría son atendidas por empresas gastronómicas así como por los distintos municipios de la provincia.

En función de que el pueblo disfrute de orquestas y grupos musicales de otras provincias y del propio patio, se establecieron distintas áreas de fiestas. Generalmente a lo largo del periodo estudiado, estas áreas se han mantenido, y se dividen en calles, plazas y centros nocturnos.

Las calles que han mantenido esta tradición han sido Capdevila, Medio, Horca, San Pablo, Industria, Padre Valencia, Avenida Ignacio Agramonte, Calle Cuba y la Trocha del INRA. Las Plazas han sido: El templador, Santa Ana, La Habana, San José, Bedoya, Maceo. Los repartos: Lenin, Agramonte, Guernica, La Mosca, Jayamá, Puerto Príncipe, Modelo, Florat, Cándido Gonzáles, Previsora, Julio Antonio Mella.

Se destacan además los rincones tradicionales creados para la ocasión como lo es El Platanal de Bartolo en la Plaza de La Habana, donde se traían las matas de plátano y se sembraban como delimitación del lugar; el Salón Rojo, que era un cabaret de primera montado para la ocasión en el que tenía lugar un show con figuras nacionales y locales; la calle de la prensa, que se encontraba en la calle de Príncipe y en la que también se ofertaban servicios alimenticios; el Rincón del Bolero.

El más popular ha sido el Teatro del Pueblo, inaugurado con todo éxito en 1964, este se ha mantenido aunque ha sufrido variaciones en cuanto al lugar, por ejemplo, en el 1972 se realiza en los terrenos de la feria provincial agropecuaria en la carretera de Santa Cruz del Sur; en 1984 se traslada para la plaza San Juan de Dios y en el `88 para el Alcázar; desde los `90 se realiza en la Plaza de los Trabajadores.

Autor: Yudarkis Veloz y Alicia Guillemí / Tomado de www.ohcamaguey.co.cu, Foto: Archivo Histórico de Camagüey