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El trabajo y los trabajadores en las concepciones martianas

José Martí

INTRODUCCIÓN:

La naturaleza es portadora originaria de riquezas imprescindibles para la vida humana, pero si lo que ella brinda no es aprovechado óptima y racionalmente por hombres y mujeres no puede convertirse en factor decisivo para el desarrollo de la humanidad, resultado sólo posible con el trabajo, como actividad consciente y útil encaminada a un fin concreto, y el accionar de los trabajadores, protagonistas fundamentales de ese accionar.

Nuestro José Julián Martí Pérez tuvo presente esta máxima, que dejó patentizado en escritos y discursos, no obstante ha sido ésta, a juicio de las autoras, una temática con limitado tratamiento   teórico, a partir de una óptica lógicamente entrelazada.

Evidenciar de manera concatenada las concepciones martianas en relación con el trabajo y los trabajadores  es objetivo del presente trabajo, ello posibilita  mostrar, una vez más, la presencia del pensamiento del Maestro en la obra revolucionaria cubana triunfante el 1ro de enero de 1959, bajo el liderazgo de Fidel Castro, el más insigne seguidor de sus doctrinas, y trazar nuevas líneas  que faciliten la continuidad y profundización de su praxis en la Cuba de hoy.  

DESARROLLO : 

Nacido en cuna humilde un día viernes 28 de enero, hace 165 años, creció nuestro Martí viendo  a sus padres vinculados a actividades laborales para garantizar el sustento de su amplia familia, él mismo con sólo doce años y enormes ansias de continuar estudios, debió incorporarse a  trabajar como dependiente de bodega, exigencia hecha por su padre, apremiado por las necesidades de la familia numerosa, de la que era el único descendiente varón y el  mayor de los siete hijos.

En diversos momentos de su fecunda vida José Martí expresó sus ideas sobre la esencia del trabajo, en una de ellas precisa:

“El trabajo convierte en amarillo lo negro. Es milagroso el trabajo”1
En otra oportunidad escribe:

“El trabajo, este dulcísimo consuelo, esta fuente de fuentes, esta fuente de orígenes, este cincel, pincel, creador, evocador, este amigo que une, añade, sonríe, avigora y cura, (...)2

La transformaciones que producto del vigoroso  trabajo sistemático realizado por obreros, artistas, estudiantes, amas de casa y pueblo en general  en distintos puntos de  la  geografía cubana para restaurar las viviendas y edificaciones de uso público destruida tras el paso arrasador del huracán Irma que atravesara al país en septiembre de 2017 son muestra inequívoca de esta expresión martiana; y a pesar de las limitaciones de recursos materiales los hogares y demás construcciones afectadas  resurgen  más bellos y vigorosos, tomemos de  muestra lo que se observa hoy en el Central Brasil del municipio camagüeyano Esmeralda.

Enaltece, el Maestro, las virtudes que aporta el trabajo a los seres humanos, y lo expresa en indistintos escritos y discursos, en especial en artículos enviados a los periódicos “La Opinión Nacional” de Caracas y “La Nación” de Buenos Aires, nos dice: 

i“El trabajo nutre. La pereza encoleriza y enloquece”1
“El trabajo embellece”2
“EL trabajo disciplina”3
“El trabajo es piadoso”4
“El trabajo cría justicia”5
“ El trabajo que es el aire y el sol de la libertad”6

El reconocimiento de la importancia que a nivel social e individual tiene el trabajo, el derecho a éste es una proclama con plena vitalidad desde el propio triunfo de la gesta revolucionaria en el país, es uno de los fundamentos plasmado como tal en la Constitución de la República y a su vez derecho, deber y una de las garantías fundamentales de la sociedad cubana.7

Al proclamarse como deber de cada individuo que posea las condiciones requeridas para su ejecución, se sustenta que nadie tiene derecho a vivir del  trabajo ajeno, asunto también abordado por Martí quien  sentenció: “...nadie tiene derecho a lo que no trabaja”8, “...el efecto durable no se consigue sin trabajo real”9, “ Ver trabajar a todos es más bello que ver pensar a uno”10

Rechaza toda discriminación que se propulse por el tipo de trabajo realizado, destaca lo valedero de cualquier actividad que permita vivir honestamente y reporte beneficios a la sociedad, su propia historia familiar le habían mostrado desde edad temprana lo noble y riguroso del trabajo manual considerado por algunos como actividad despreciable inmerecedora de reconocimientos, siempre recordó el trabajo manual que desde el hogar su madre y hermanas se vieron precisadas realizar, especialmente en labores de costura, para la supervivencia de la familia, a lo que se une sus vivencias sobre el trabajo esclavo que pudo ver con sólo nueve años en su permanencia en Caimito de la Hanábana, territorio matancero donde convivió con su padre cuando éste lo llevó consigo al ser ubicado como la de autoridad principal de la zona para hacer frente al tráfico de esclavos. 

Esas convicciones sobre la significación del trabajo manual las reafirma en posteriores años cuando permanece en suelo de EEUU, lo que se expresa cuando escribe: “Ventajas físicas, mentales y morales vienen del trabajo manual”11. “ En lo que se trabaje no importa; sino que se trabaje. La esclavitud deshonra al hombre, y el besar manos criminales, no la humildad del oficio”12. 

Estos planteamientos no entran en contradicción con las valoraciones positivas que sobre el trabajo intelectual y artístico manifiesta al reconocer en esas actividades un fecundo e importante accionar laboral, dice “El arte es trabajo. Trabajo es arte.”13

El conocimiento más profundo sobre la vida y trabajo de los obreros se hace posible al verse obligado a vivir en  nacientes potencias imperiales, primero en España al ser deportado tras su paso como reo condenado a trabajo forzado en las Canteras de San Lázaro y su estancia en la Isla de Pinos, hoy Isla de la Juventud 14. 

Tiene en la metrópoli española, según todo indica, sus iniciales relaciones directas y conscientes con los obreros, aunque fue en los EEUU, en especial Nueva York ciudad en  la  que vive desde 1880 a 1895, interrumpido solamente por sus viajes a Venezuela,  y otros de corta estancia a Tampa y Cayo Hueso en la zona sur del país o a países de Las Antillas y Centroamérica, donde refuerza sus concepciones sobre la explotación del trabajo obrero en esta sociedad, la denuncia y busca su origen para plantear cómo resolverla.   

Subraya la importancia de unirse para enfrentar lo que a unos y otros les  dificulta  la supervivencia propia y familiar, en uno de sus escritos periodísticos expresa que “... cada hecho de que un trabajador sufre es consecuencia ordenada de un sistema que los maltrata por igual a todos y que es traición de una parte de ellos negarse a cooperar a la obra pujante e idéntica de todos”15 Ya unos años antes había expresado : “Aquí, donde los trabajadores son fuertes, lucharán y vencerán los trabajadores”.16    

Es hoy consabido que la continua superación de los trabajadores incide directamente en el aumento y perfeccionamiento de los resultados productivos, la calificación laboral constituye un elemento básico para mayor productividad y eficiencia. Nuestro Martí sin utilizar estas categorías económicas abordó y dejó sentado el papel decisivo de la adquisición de conocimiento para un mejor accionar laboral al decir: “¡Hay tanta diferencia, de un trabajador ignorante, mero diente de rueda o palanca de máquina , a un trabajador inteligente, vapor que la mueve! ”17. Resalta, además, que esa ignorancia sirve a los espoliadores para desangrar con mayor facilidad a los trabajadores y alega:

“Así las grandes empresas se sirven de la ignorancia de los trabajadores”18  .

Para aquellos que pretenden hacer ver que con el trabajo propio pueden amasar inmensas fortunas, sin que implique explotación, saqueo o engaño a otros, deja sentado Martí la  inconsistencia  de tal  aseveración cuando plantea “Con el trabajo honrado jamás se acumulan esas fortunas insolentes”19, lleve  esta idea a la reflexión para desenmascarar a aquellos pretenciosos dados a edulcorara con innobles mentiras sus excesos de recursos financieros y materiales, dando por justificación el trabajo creador que  proclaman  realizar. 

CONCLUSIONES:

El ideario y la obra del Maestro se mantienen presentes en el combate ideológico que libramos dentro y fuera de las fronteras nacionales, en las acciones para mantener y consolidar la unidad, en la lucha cotidiana para enfrentar y vencer dificultades que obstaculizan el avance de la nación, en la solidaridad sin límites del pueblo cubano con otros pueblos.

Pero una y otra vez es necesario ir a Martí y con su legado continuar  la marcha ascendente hacia nuevos y perdurables peldaños sociales, porque como él mismo expresara en su época “queda mucho por hacer en América”, y acotamos también en Cuba, parte inseparable de la gran patria latinoamericana.

NOTAS Y REFERENCIAS:

1.Folleto Guatemala. OC. Tomo 7, p140.
2.OC. Tomo 22,p.321
3.OC. La Opinión Nacional. Caracas, 1882.Tomo 9, p.307.
4.OC. La Nación, Buenos Aires, 1883. Tomo 9, p.388.
5.OC. Ibidem. 1884.Tomo 10, p.88.
6.OC.Ibidem.1888.Tomo 12, p. 72.
7.OC. Ibidem. 1889.Tomo 12, p. 258.
8.OC. Discurso en el Liceo Cubano, Tampa, 26 de noviembre de 1891. Tomo 4, p.272.
9.Ver Constitución de la República de Cuba (Actualizada). Capítulo I, artículo 9, inciso b y Capítulo VII, artículos 45 al 49.
10.OC. “Hombre del campo”. Tomo 19, p. 381.
11.OC. Epistolario. Tomo 2, p.104. 
12.OC. La Nación, Buenos Aires, 1890.Tomo 12, p.433.
13.OC. La América. Tomo 8, p285. 
14.OC. “Juntos, y el secretario”. Tomo 1, p. 451.
15.OC “En los talleres”. Tomo 4, pp 399-400. 
16.El 28 de junio de 1978 por acuerdo de la Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba, acordó cambiar el nombre de Isla de Pinos por Isla de la Juventud, en homenaje a la significativa actividad de los jóvenes en la isla, fundamentalmente como estudiantes y fuerza reformadora del paisaje constructivo del lugar.  
17.OC. La Nación. Tomo 11,p.436
18.OC. La Opinión Nacional. Tomo 9, p.277
19.OC. Peter Cooper. Tomo 28, pp165-166.
20.OC. La Nación. Tomo 11, p 285.
21.OC. La Opinión Pública. Tomo 12, p. 251

BIBLIOGRAFÍA:

Almanza Alonso, Rafael. En torno al pensamiento económico de José Martí.Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1990.
Cantón Navarro, José. José Martí y los trabajadores.Centro de Estudios Martianos. La Habana, 2005. 
Constitución de la República de Cuba (Actualizada).La Habana, 2005.
Martí Pérez , José Julian. Obras Completas. Editorial Ciencias Sociales. La Habana,1975. 
Valdés Galarraga, Ramiro. Diccionario del Pensamiento Martiano.Editorial de Ciencias Sociales. Ciudad de la Habana, 2002.
Zacharie de Baralt, Blanche. El Martí que yo conocí.Centro de Estudios Martianos, 1990.

* Profesora Auxiliar. Sociedad Cultural José Martí. Filial Camagüey.  Profesora Adjunta. Universidad “Ignacio Agramonte L.” 
** Profesora Auxiliar. Universidad de Ciencias Médicas "Carlos J. Finlay".

Autor: MSc. Beatriz Emérita Henry Milanés* y MSc. Ana Lidia Torres Armenteros**

Fuente: Sociedad Cultural José Martí y Universidad de Ciencias Médicas

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