Sello de Calidad
Portada » articulos » Danza » Bravo al Ballet de Camagüey

Bravo al Ballet de Camagüey

Ballet de Camagüey

La danza es placer, y eso aparentemente tan simple que por infortunio ha perdido obviedad en nuestros días, enseñó el Ballet de Camagüey (BC) este fin de semana en la sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana, con un programa concierto que impactó al auditorio capitalino, avezado en este arte.

A pesar de las condiciones del escenario: tablas rasgadas y sin linóleo, esta joven compañía lució varias de las cualidades que hacen de la escuela cubana de ballet uno de los paradigmas en el mundo. Buen parneo, énfasis en la pantomima y la relación de pareja, virtuosismo en giros y saltos. No puede pedírsele más a un conjunto de artistas cuya edad promedio no rebasa los 25 años y que asume el reto de bailar en la sede teatral del Ballet Nacional de Cuba (BNC). Esto es una prueba fidedigna de que los Alonso –Fernando, Alicia y Alberto- no se equivocaron: el cubano tiene talento natural para la danza. También constituye una demostración de que el Ballet de Camaguey podría asumir desafíos mayores, algo que no ha hecho por falta de recursos y accesos. Se les permite presentarse solo una vez al año en el Gran Teatro y su propia sede enfrenta condiciones materiales difíciles.

Una virtud de la compañía –fundada en 1967 por la camagüeyana Vicentina de la Torre- ha sido su apertura a múltiples estilos coreográficos y el estímulo a la creación. El repertorio del Ballet ostenta piezas como: "Saerpil", "Días Que Fueron Noches", "Delirium", "Goyescas", "A lo cubano", "Murmullo", "Color Jazz 25", "Danza Heroica", "El guateque", "Dialogo con el Presente", "Cantata", "Elogio a la Rumba", "Simbiosis" y "Momentum", entre otras de gran versatilidad. En el programa concierto ofrecido en La Habana insertó también obras exclusivas, dotadas de gran plasticidad y dramatismo, como "Cuando el tiempo se hace alas", coreografía de Osvaldo Beiro, "Fatum", de José Antonio Chávez, con delirante música de Verdi, y "El vals" de Armando Yuvero, un divertimento elegante y ameno donde se tejen con destreza la técnica clásica y las notas de una partitura de Strauss.

Del clasicismo más puro apreciamos "Satanella", un picaresco pas de deux de Marius Petipá, más conocido como "El carnaval de Venecia", que estuvo interpretado por Yulia Herrera y Ledián Soto el viernes 23 y domingo 24 de mayo, así como por Daynelis Muñoz –la espléndida Chiqui- y Rainer Díaz, parejas que asumieron la mayoría de los protagónicos en estas funciones y lo hicieron con valentía y personalidad propia, con notable gusto y disfrute tanto de los personajes como del virtuosismo técnico.

Cerró el programa de cada día "La fille mal gardée", una de las obras más antiguas del repertorio clásico mundial, creada en 1879 en Burdeos, a pocos días del estallido de la Revolución Francesa. No resulta extraño entonces su enfoque crítico social, los protagonistas son jóvenes campesinos de pueblo, no dioses, ninfas o reyes, como había sido costumbre en los ballets precedentes.

Por otra parte "La fille…" tiende un velo de ironías y hasta se burla de ciertas convenciones sociales y distinciones de clases, critica el matrimonio por conveniencia –una práctica usual en la época-, defiende la sinceridad en el amor y la libre elección, y desde el punto de vista teatral coloca la pantomima al mismo nivel de importancia que la técnica. La mímica dentro de la versión del BC posee detrás un trabajo exquisito que brinda coherencia a cada una de las acciones dentro de la narración. Reconocimiento especial a los ensayadores, esas manos intangibles para el público pero evidentes en el estilo, la homogeneidad, las sutilezas interpretativas y la frescura técnica de los bailarines.

La escena del Gran Teatro de La Habana impresiona, según reconoce infinidad de artistas. Una vez más el Ballet de Camaguey tuvo esta certeza, desde que ofrecía el primer ensayo. Sin embargo, lució, levantó al público, conquistó nuevos admiradores. ¡Bravo! Su prestigio está a salvo. Deja en quienes lo vimos sensaciones de agrado y disfrute, que espero sea por estos días su mayor orgullo.

Autor: Martha Sánchez

Fuente: Prensa Latina

Contenidos Relacionados

COMENTARIOS (0 EN TOTAL)

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Esta pregunta se hace para comprobar que es usted una persona real e impedir el envío automatizado de mensajes basura.
CAPTCHA de imagen
Entre los caracteres que ve en la imagen.