Sello de Calidad
Portada » articulos » Patrimonio » Barberán y Collar a 70 años de su odisea

Barberán y Collar a 70 años de su odisea

Barberán y Collar

Hay imágenes cotidianas para los camagüeyanos; una de ellas es el Monumento a Barberán y Collar, hasta hace unos años integrado al Casino Campestre y hoy —en un panorama urbano cambiante— en el ampliado Parque Enrique José Varona, que así se llama la "rotonda del Casino". La obra escultórica de los artistas Esteban Betancourt y Díaz de Rada y Servando Pita Camacho, hijos ambos de la ciudad, familiariza desde 1941 a quienes la ven con una de las grandes hazañas de la aviación mundial.

El 10 de junio de 1933, en la madrugada, remontaba vuelo desde el campo de aviación de Tablada, en Sevilla, el avión Cuatro Vientos. Su nombre recordaba el del aeropuerto militar de Madrid de esa época y de su Escuela de Observadores. Lo tripulaban el capitán Mariano Barberán y Tros de Ilarduya, jefe de expedición y navegante, castellano; y el teniente Joaquín Collar y Serra, piloto, catalán. El destino era: La Habana, aunque en previsión de que la travesía pudiera verse afectada por factores diversos se seleccionaron tres aeropuertos alternos Guantánamo, Camagüey y Santa Clara:

Habían escogido para su vuelo la denominada Línea Aérea no. 3 entre América y Europa: la de mayor trayecto oceánico, con cabezas de puente en Cuba y España, y que casi seguía el derrotero de Colón en 1492. Este salto trasatlántico de unas cinco mil millas no se había logrado, aunque no habían faltado proyectos para ello, como los de los aeronautas Eugéne Godard (1856) y capitán Esteban Martínez (1906). Y había sido considerado factible por los pioneros de la aviación: Agustín Parlá, Domingo Rosillo y Jaime González, en Cuba; e Ignacio Jiménez y Francisco Iglesias, en España.

En la tarde del día 11 se producía el aterrizaje en Camagüey. Veintitrés horas después continuaban viaje hacia La Habana. el 20 emprendían un nuevo salto aéreo: La Habana-Ciudad México. Nunca llegaron... Y así comenzó a tejerse el gran misterio que, con su buena dosis de sensacionalismo periodístico, persiste al cabo de 70 años.

Lo que pasó, aquello que pudo haber sucedido y los aspectos técnicos y humanos contribuyentes a la tragedia  nos son dados ahora en un nuevo libro de la Editorial Ácana: Barberán y Collar. Leyenda y realidad, de Franklin A. Picapiedra Montejo (Camagüey, 1942). Con oficio de historiador de la aeronáutica, Picapiedra, excapitán de la aviación civil cubana, nos lleva en siete capítulos y seis anexos a conocer los pormenores del vigésimo gran salto trasatlántico, en orden cronológico, quizás el menos reconocido de entre ellos.

Excelente libro, los títulos de sus capítulos incitan por sí mismos a la lectura: El Cuatro Vientos: raid Sevilla-Camagüey, Estancia en La Habana y Camagüey, El salto al misterio, La hipótesis del asesinato, Más sobre el posible asesinato y Resumen final de la investigación de la Comisión de investigación técnica de accidentes de aviones militares (CITAAM) del Ministerio de Defensa de España.

En las primeras 77 páginas el lector conocerá los detalles técnicos de la nave, favorables y adversos; las emociones del viaje y la llegada a Camagüey, con datos y fotos inéditos. Luego, los días habaneros de Barberán y Collar hasta su salida para México, el 20 de junio de 1933. Es aquí donde la realidad pura comienza a mezclarse con la leyenda; y tres capítulos analizan lo que sobre la desaparición del Cuatro Vientos se ha dicho, hasta las investigaciones del periodista mexicano Jesús Salcedo, comentadas en la prensa cubana en los años 1990. Las consideraciones de la CITAAM son en este libro un valioso aporte; no conocidas entre nosotros, dan una suerte de final abierto. Como en los videojuegos, cabe en este instante un nuevo nivel, ahora de lectura, que cada uno de nosotros puede crear.

Completan este libro los anexos con las biografías de Barberán y Collar (con las caricaturas que en su momento hizo el periodista y pintor Armando Maribona), diversas opiniones sobre qué pudo haber sucedido aquel 20 de junio fatal, los homenajes de Camagüey a Barberán y Collar (en especial el monumento, que en la foto aparece con una de sus viajeras gafas, no sabemos si las originales o las también perdidas de 1997) y datos técnicos del avión, entre otros.

Como su título anuncia, hay dos lecturas de esta investigación histórica: la realidad del raid aéreo, donde historia y técnica se engarzan; y la leyenda, surgida por las contradicciones entre los propios testimoniantes del hoy lejano 1933. Sus receptores han de ser no solo los estudiosos de la historia de la aeronáutica y de Camagüey, sino todos aquellos deseosos en aumentar conocimientos en este "pasaje a lo desconocido" no mediático que nos ha presentado Franklin Picapiedra.

Resulta ya un libro indispensable en nuestras bibliotecas, pues desde la obra clásica, y única, de Ricardo Villares y Francisco Bedriñana, La odisea del Cuatro Vientos (dos ediciones en 1933), no había vuelto a sistematizarse la información dispersa en las publicaciones periódicas.

Homenaje también a los eternos e indestructibles lazos entre los pueblos de España y el cubano, este libro es así mismo el fruto de una cuidadosa obra de Ácana: la precisa edición de Ramiro Fuentes Álamo, y el impecable trabajo del equipo que integran Alejandro González, Mileidy Noy, Yurima Trujillo y Yamilet Aiello. Gracias a ellos, Barberán y Collar. Leyenda y realidad, de Franklin Picapiedra, es también presencia en nuestras librerías.

Autor: Héctor Juárez Figueredo

Fuente: Internet

Contenidos Relacionados

COMENTARIOS (0 EN TOTAL)

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Esta pregunta se hace para comprobar que es usted una persona real e impedir el envío automatizado de mensajes basura.
CAPTCHA de imagen
Entre los caracteres que ve en la imagen.